domingo, 16 de febrero de 2014

No dejes de luchar

¡Hola y bienvenidos, una semana más, al camino de los sueños por cumplir!

Sí... sé que es domingo y que, una vez más, este post va tarde pero esta vez tiene una buena explicación.
La verdad es que llevaba toda la semana buscando el tema, algo de que hablar y, aunque tuve varias ideas, no me sentía realmente motivada para escribir sobre ninguna de ellas hasta que encontrado lo que quería contaros; espero que lo entendáis y me perdonéis.

Pero hoy he venido a hablaros de algo sobre lo que me han hecho pensar esta tarde y que me gustaría compartir con vosotros, porqué sé que mucha gente no se siente apoyada en el sentido de lo que os voy a contar y creo que eso es lo más necesario. Así que sí, este será otro post moñas sobre perseguir tus sueños, pero nunca juzgues un libro por la portada, nunca sabes si su contenido puede llegar a ayudarte.

Seguro que todos tenéis una pasión, algo con lo que sentís que podéis ser quien realmente sois o queréis ser y con lo que podéis expresar todo lo que realmente sentís. Eso que os saca una sonrisa cuando estáis más tristes, lo primero a lo que recurrir cuando te sientes mal; la expresión de tu alma y tus sentimientos en algo más que palabras.

Posiblemente, en algún momento de vuestra vida, habréis sentido que no valéis para eso, que es imposible seguir avanzando y habéis estado al límite de dejarlo y olvidarlo todo para siempre.
Si  jamás has sentido esto, ahora te hablo a ti personalmente, te envidio, y no sabes cuánto.

Esto es lo peor que puedas sentir jamás, lo peor que tu mente pueda llegar a pensar. La simple imagen de ver todo por lo que un día luchaste haciéndose pedazos ante tus ojos...

En esos momentos, lo único que necesitabas era un empujón, unas palabras de cariño; sentirte apoyado, sentirte seguro; sentir que, pase lo que pase, este es tu sueño, lo que te ayuda a seguir en este mundo, y a través de lo que te expresas; el lugar por el que sale tu yo, ese que no tiene demasiada oportunidad de ver la luz del día y que, en cambio, jamás debería estar a oscuras; así que deja de pensar que no vales, que no puedes dar más de ti, porqué siempre habrá algo que te motivará a seguir, siempre hay un poco más de ti mismo que quiere salir, que quiere ver la luz.

Cuando sientas eso, lee estas palabras, guárdalas en tu mente, que nadie ni nada pueda borrarlas, o hacer que tu corazón las vea borrosas; enmarcalas si hace falta, porque lo único que necesitas es un pequeño empujón que te haga un poco más fuerte: NO DEJES DE LUCHAR, jamás lo hagas, que tus fuerzas no decaigan, ni sucumban al tentador olvido, llevando consigo tus sueños, porque si tienes un sueño, hazlo realidad. Esto es algo que aprendí hace tiempo, que alguien me enseñó y que, desde entonces, no he dejado de seguir, porque sé que si quiero puedo y que todo depende de mi, de esa persona que jamás se rendirá, que mirará al futuro con mirada vencedora, porque sabe que puede lograrlo, y que lo hará.


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